قَالَ رَبِّ إِنِّي وَهَنَ الْعَظْمُ مِنِّي وَاشْتَعَلَ الرَّأْسُ شَيْبًا وَلَمْ أَكُن بِدُعَائِكَ رَبِّ شَقِيًّا
﴿٤﴾
سورة مريم
(19/4) Dijo: "¡Señor mío! Mis huesos se han debilitado y mi cabeza se ha llenado de canas. Mis ruegos nunca fueron rechazados.
Surah Maryam