يَا أَيُّهَا النَّبِيُّ إِذَا طَلَّقْتُمُ النِّسَاء فَطَلِّقُوهُنَّ لِعِدَّتِهِنَّ وَأَحْصُوا الْعِدَّةَ وَاتَّقُوا اللَّهَ رَبَّكُمْ لَا تُخْرِجُوهُنَّ مِن بُيُوتِهِنَّ وَلَا يَخْرُجْنَ إِلَّا أَن يَأْتِينَ بِفَاحِشَةٍ مُّبَيِّنَةٍ وَتِلْكَ حُدُودُ اللَّهِ وَمَن يَتَعَدَّ حُدُودَ اللَّهِ فَقَدْ ظَلَمَ نَفْسَهُ لَا تَدْرِي لَعَلَّ اللَّهَ يُحْدِثُ بَعْدَ ذَلِكَ أَمْرًا
﴿١﴾
سورة الـطلاق
(65/1) ¡Oh, profeta! Cuando divorciéis a las mujeres, divorciadlas al terminar su periodo y observad el tiempo de espera y sed temerosos de Dios, vuestro Señor. No las expulséis de sus casas y que ellas no salgan, a menos que cometan un pecado evidente. Esas son las leyes de Dios. Y quien viole las leyes de Dios, ciertamente, se oprimirá a sí mismo. No sabes, puede que Dios disponga después de esto alguna otra cosa.
Surah At Tálaq