وَقَالُواْ قُلُوبُنَا غُلْفٌ بَل لَّعَنَهُمُ اللَّه بِكُفْرِهِمْ فَقَلِيلاً مَّا يُؤْمِنُونَ
﴿٨٨﴾
سورة البقرة
(2/88) Dijeron: «Nuestros corazones están cerrados.» ¡No! Lo que sucede es que Dios les ha maldecido por su incredulidad. ¡Qué pocos de ellos creen!
Surah Al Báqarah