وَإِذْ أَخَذْنَا مِيثَاقَكُمْ لاَ تَسْفِكُونَ دِمَاءكُمْ وَلاَ تُخْرِجُونَ أَنفُسَكُم مِّن دِيَارِكُمْ ثُمَّ أَقْرَرْتُمْ وَأَنتُمْ تَشْهَدُونَ
﴿٨٤﴾
سورة البقرة
(2/84) Y [recordad] cuando concertamos un pacto con vosotros: «¡No derramaréis vuestra sangre y no os expulsaréis unos a otros de vuestras casas.» Lo aceptasteis y sois testigos de ello.
Surah Al Báqarah